lunes, 2 de marzo de 2009

¡Joder, se me ha caído el bote de tinta..!


Por RICARDO MENA* (SOITU.ES)


Esta exclamación la debe de haber soltado casi cualquier dibujante de cómics, y supongo que también Tom Neely, el creador de 'El Borrón'. Y me atrevo a aventurar que la idea de este cómic nació cuando tuvo un percance de este tipo. Quizás, en uno de esos momentos, dijo "canalicemos la ira que esto me provoca y saquémosle algo de provecho, haré un tebeo…"


'El Borrón' es un cómic muy complejo, donde Tom Neely ha decidido, sobre todo, jugar y experimentar con todos los mecanismos y técnicas que el medio le permite, utilizando como protagonista a la tinta.


Es puro metalenguaje, en un tomo donde demuestra su amor por el cómic a la vez que puede servir de referencia para todos aquellos dibujantes que quieran ver qué se puede hacer, hasta dónde se puede llegar en algunos aspectos, dónde se encuentra la frontera… y eso que Neely es joven, nació en 1975.


La historia es prácticamente muda y narra la vida de un personaje anónimo, en una ciudad cualquiera que de repente empieza a verse perseguido por La Tinta (¿la Nada de 'La Historia Interminable'?).


Capítulo a capítulo, se ve envuelto en las situaciones más rocambolescas, y cada vez se ve más superado por la situación hasta que aparece su ángel salvador en forma de mujer que le llevará por el camino correcto, le calmará, curará y aliviará. Pero no todo es lo que parece, y el ángel puede convertirse en demonio… Al final, en lo que el autor pretende sea un final feliz, aparece el color en el tebeo, como una metáfora.


Entre los puntos fuertes de esta obra están todos los que hemos mencionado de dominio de la técnica y de experimentar con el medio y mostrar sus posibilidades. En el debe, queda el hecho de que le falta un poco de chispa, de sentimiento, aunque puede quedar compensado por todo lo anterior.


* Ricardo Mena es nuestro experto en cómics.


domingo, 1 de marzo de 2009

El filón del refuerzo inmunitario (I)



Por ESTHER SAMPER (SHORA)

Actimel fue pionero en vender un producto alimentario como "refuerzo" del sistema inmunitario, acumulando grandes beneficios. Ahora muchas empresas no quieren perderse el filón: leches infantiles, vitaminas e incluso comidas para mascotas dicen ayudar a las defensas. ¿Qué hay de verdad tras la publicidad?



Debo confesar una cosa, cada vez que paseo por los pasillos de alimentación de un supermercado tengo la impresión de que poco a poco se está convirtiendo en una farmacia. Productos que te "ayudan" a bajar el colesterol, otros para la hipertensión arterial, algunos para el sistema inmunitario... Después tenemos aquellos que se venden como si resaltaran un principio activo que no viene incluido de por sí en el producto: Leche con calcio, pescado azul con omega 3, yogur con vitamina D...


Hasta tal punto está llegando esta tendencia que no me extrañaría nada que en un futuro se vendieran las frutas de igual modo. Mandarinas con sus correspondientes pegatinas diciendo "¡Ricas en vitamina C y antioxidantes!", plátanos con el lema "¡El potasio que necesitas para reducir tu hipertensión!" y así sucesivamente.


A mí, la verdad, que traten de vender más no me molesta en absoluto. Lo que me molesta es que recurran a argucias y engaños para eso mismo, infravalorando la inteligencia del consumidor. En el momento actual, el engaño estrella es el refuerzo del sistema inmunitario. Esa cosa que nos tratan de vender como si fuera una barrera resplandeciente y blanquecina alrededor de la piel. Algo que queda muy bonito si no fuera porque no es verdad.



El lado del marketing



Danone sentó, sin duda, precedentes en este aspecto. Con su lanzamiento de Actimel consiguió lo que no se había conseguido nunca en un yogur: venderlo a precio de oro y, encima, con un elevado volumen de ventas. El resto de empresas alimentarias, viendo el éxito cosechado no han querido quedarse atrás y siguen el mismo protocolo falaz. ¿En qué consiste este protocolo? Pues básicamente seguirían estos pasos:


  • Hacer creer que tu producto es diferente del resto, dándole protagonismo. Si vendes yogur, debes hacer creer que tiene algo especial que no tiene el resto de yogures. Si vendes vitaminas debes hacer creer que tienen algo nuevo y novedoso que no existía en el resto de complementos vitamínicos.

  • Patentar un nombre comercial de algo que suene científico (aunque no lo sea). Se trata de crear comercialmente un "ingrediente" especial y saludable que parezca que es un novedoso descubrimiento científico cuando en realidad se trata de darle un nombre comercial de algo que está más visto que el tebeo y presente en gran cantidad de productos. Puro marketing. Ejemplos: L. Casei Inmunitas, ActiRegularis, Inmunofortis...

  • Avalarlo con estudios "científicos". Da igual que sean una chufa de estudios para defender lo que defiendes y la mayoría de los mejor realizados vayan en contra de los resultados que sostienes, ya quedará "avalado científicamente". Sólo médicos/científicos tocapelotas y gente con un arraigado sentido crítico leerán tus estudios y te los pondrán a parir.

  • Elaborar el anuncio hablando sobre el sistema inmunitario mientras destrozas poco a poco las bases de la inmunología en escasos segundos de imágenes 3D. Imprescindible y fundamental que aparezca la barrera blanca y resplandeciente en torno a la piel.

Y ya está, conseguido esos pasos, lo que resta es hacer caja. Si después tienes dificultades en vender tu producto o quieres aumentar las ventas, puedes recurrir a presentadores de informativos para darle aún más poder mediático y seriedad.



El lado de la ciencia



Dejando a un lado estos procedimientos de marketing en tono de humor (lo que no quita que todo ello sea real) vayamos ahora al lado puramente científico del asunto. Lo que de verdad importa: la verdad tras la fachada de humo.


He seleccionado cuatro productos por ser los que más se publicitan aludiendo al sistema inmunitario actualmente, de los cuales analizaremos dos en este artículo y los otros dos en su continuación. Hay muchos otros productos con iguales características, pero he decidido escoger una muestra general que abarque un poco de todo.



Producto: Actimel





Discusión



El Lactobacillus casei es una bacteria intestinal que se obtiene a partir de la dieta, especialmente de yogures. En la actualidad, lo único que se ha demostrado firmemente es su utilidad en la recuperación y prevención de un proceso diarreico. Aunque son cada vez más los estudios que defienden que sí que tienen efectos a nivel inmunitario.


¿Qué dicen los estudios de Actimel?



En los estudios que referencia Danone encontramos lo siguiente:



  • En algunos no hay diferencia significativa entre tomar leche o placebo con respecto a tomar Actimel para prevenir determinadas enfermedades.

  • En otros, encontramos ligeros beneficios en forma de menor incidencia de infecciones de determinado tipo (respiratorias o diarreicas) pero con resultados contradictorios con respecto a otros mismos estudios presentados por Actimel. También encontramos valores respecto algunos parámetros inmunitarios que se consideran "positivos" para la salud. En ninguno de esos estudios se afirma que ayude a las defensas frente a infecciones en general.

  • Resultados de los que se derivan conclusiones engañosas.


¿Qué dice la literatura científica global?



Resulta llamativo al leer los artículos de Danone que no muestran estudios comparando el Actimel con respecto a otros yogures con L. casei o poblaciones de bacterias similares (Lactobacillus). Si buscamos en la literatura médica encontramos muchos estudios en los que no han encontrado ninguna diferencia entre tomar Actimel (u otros yogures probióticos) con respecto a un yogur normal.



En conclusión. Científicamente, sí que se ha comprobado que existe cierto efecto a nivel inmunitario tomando yogur. Pero estos efectos son prácticamente iguales independientemente del yogur consumido. Dicho de otra forma, cuando Actimel defiende sus beneficios, en realidad lo que está haciendo es defender los beneficios del yogur. De hecho, es cuestión de tiempo y dinero que otras marcas vayan lanzando estudios con resultados similares.


De momento, Danone aprovecha que fue pionero en esto de los estudios para vender un yogur a precio de oro anunciando propiedades beneficiosas como si fueran exclusivas de Actimel.



La afirmación "ayuda a tus defensas" es claramente engañosa pues induce a pensar que previene y mejora la respuesta frente a cualquier infección, cosa que no es cierta ni se deriva de la lectura de los estudios realizados.



Artículos que discuten estudios de Actimel




Producto: Redoxvita



  • Beneficios anunciados: "Un polivitamínico que ayuda a reforzar el sistema inmunitario"



Discusión



Los complementos vitamínicos son totalmente innecesarios en personas que siguen una dieta completa y no tienen necesidades especiales (deportistas de élite, enfermedad, etc.). Si sigues una dieta normal, no sólo no necesitas vitaminas sino que puede ser desaconsejable su consumo prolongado por riesgo de hipervitaminosis. Redoxvita no puede reforzar tu sistema inmunitario cuando ya tienes tus requisitos vitamínicos completos con la dieta.


El estudio al que hace referencia Redoxvita trata sólo de un repaso teórico sobre las funciones de ciertas vitaminas y minerales y su importancia en déficits vitamínicos y de minerales. No se ha realizado ningún estudio sobre personas sanas para comprobar los efectos de Redoxvita.


Dicho de forma más clara, las vitaminas y ciertos minerales están relacionados y participan en el sistema inmunitario. Eso es innegable. Pero estas vitaminas y minerales ya los consumimos nosotros con la dieta.


Unas vitaminas extra no refuerzan ni ayudan a nada en esos casos.


Pero como nadie quiere perder el pastel del refuerzo inmunitario, Bayer se ha apuntado a la moda. Antes, "te daban energías" y ahora "refuerzan tu sistema inmune". Dos afirmaciones igualmente engañosas para venderte las vitaminas de toda la vida.



El filón del refuerzo inmunitario (II)



Por ESTHER SAMPER (SHORA)

En el primer artículo analizábamos la realidad tras la publicidad de Actimel y Redoxvita, hoy pasaremos a analizar los productos Almirón 2 y Ultima (Affinity). Todos ellos presumen de reforzar el sistema inmunitario pero... ¿De verdad lo hacen?



Seguimos con nuestra evaluación científica de productos "reforzadores" del sistema inmune. Unos productos cada vez más presentes en la industria alimentaria que responden a campañas de marketing con el objetivo de darles un protagonismo o característica especial con respecto al resto de alimentos.



Producto: Almirón 2



  • Beneficios anunciados: "Almirón 2 ayuda a reforzar el sistema inmunitario del bebé"


  • Vídeo del anuncio:

Discusión



En el anuncio de Almirón 2 podemos observar varias y grandes falacias. Lo primero que se nos presenta es la importancia de la lactancia materna para fortalecer el sistema inmunitario del bebé y prevenir infecciones y, a continuación, nos dicen que si la dejas no debes preocuparte porque Almirón 2 seguirá protegiéndole.


Lo voy a decir alto y claro: Mentira y cochina.



El papel de la lactancia materna en el sistema inmunitario del bebé es insustituible. Ningún alimento ni leche de fórmula es capaz de acercarse a las propiedades beneficiosas para el sistema inmune que tiene la leche materna.


¿Por qué?


Porque a través de esta leche se administra al bebé anticuerpos maternos llamados inmunoglobulinas.


La principal es la inmunoglobulina A, pero también encontramos G y M. Además de estos anticuerpos, encontramos unas proteínas llamadas citocinas que participan en la respuesta inmunitaria.



Todo ese cocktail de moléculas implicadas en el sistema inmune pasa de la madre al bebé ayudándole a protegerse no sólo de infecciones intestinales sino también de cualquier otro tipo, refuerza su sistema defensivo y además disminuye la frecuencia de otras enfermedades tales como alergias y asma.


Está más que comprobado que aquellos bebés que no tienen una lactancia natural sufren un porcentaje mayor de infecciones que aquellos que toman leche materna.



La palabra "Inmunofortis" es un término comercial inventado para darle nombre a algo que está más visto que el tebeo y que se conocen como: Galactooligosacáricos y fructooligosacáridos. Básicamente son oligosacáridos con galactosa y fructosa.


Ponerles nombre a esas moléculas como Inmunofortis vendría a ser el equivalente de llamar a la glucosa Energifortis con fines comerciales.


La gente que no supiera lo que es la glucosa se quedaría maravillada ante tal novedad científica mientras el resto de entendidos en la materia sentiríamos una mezcla de vergüenza ajena y repugnancia. Básicamente lo mismo que siento yo ahora al escuchar "Inmunofortis".



Bien, pues el estudio al que hacen referencia. que también fue muy bien analizado por el farmacéutico Antonio Villafaina, consiste en lo siguiente: El estudio no se hizo ni a doble ciego ni a ciego simple. Dieron galacto y fructooligosacáridos en fórmulas de leche a tres grupos de 30 bebés cada uno.


Cada grupo recibía una dosis determinada de galacto y fructooligosacáridos (prebióticos) con la leche y después se analizaban las heces. ¿Qué es lo que vieron? Que cuanto más galacto y fructooligosacáridos ingerían los churumbeles más lactobacillus y bifidobacterias cagaban. De lo cual se deducía que el consumo de esos oligosacáridos potenciaba el crecimiento de esas bacterias en el intestino.



Ahora llegamos al quid de la cuestión, ¿que los bebés caguen más bifidobacterias y lactobacillus significa que están ayudando a reforzar su sistema inmune? No. De hecho, en ningún momento en el artículo se arroja esa conclusión.


Tampoco existen hasta el momento estudios sólidos que confirmen el consumo de alimentos prebióticos con disminución de enfermedades infecciosas o relacionadas con el sistema inmune.



La afirmación "La investigación científica demuestra que Almirón con IMMUNOFORTIS proporciona un mayor nivel de protección frente a las alergias, diarreas, dermatitis atópica e infecciones del tracto respiratorio superior." es pura y llanamente una mentira. Del estudio analizado no se deduce ninguna de esas conclusiones. Además, los estudios de mayor rigor realizados al respecto están claramente en contra de esta afirmación. No existen en la actualidad pruebas de que los alimentos prebióticos prevengan las enfermedades mencionadas anteriormente.



Algo que le da igual a los fabricantes de Almirón 2. Con que los churumbeles caguen más lactobacillus y bifidobacterias ya les vale para decirte en un anuncio que protege a tu bebé reforzando el sistema inmune y, encima, "avalado científicamente". En fin...



Producto: Ultima Affinity




  • Estudio al que alude la empresa: Ninguno


Discusión



De nuevo, volvemos a encontrar la misma estupidez comercial de siempre.


Poner nombres rimbombantes e inventados a sustancias presentes en la alimentación cuyo nombre científico existe desde hace décadas, cuando no siglos. PROTECT care es, según dicen ellos mismos: un conjunto de vitaminas, minerales y antioxidantes.


Han seguido la misma estrategia comercial que Redoxvita, sólo que esta vez es comida para gatos. Si dices que estás fortaleciendo el sistema inmune por aportar vitaminas, minerales y antioxidantes entonces cualquier comida, repito cualquier comida, refuerza el sistema inmune.


Cosa que es falsa.


Los gatos, al igual que los seres humanos necesitan estos componentes para vivir y para su sistema inmune.


Si no los reciben, se mueren directamente. Pero de ahí a decir que refuerza el sistema va un gran techo... Sería el equivalente falaz de decir que por comer una mandarina, queso, o una lechuga (todos ellos con sus correspondientes vitaminas, minerales y antioxidantes) ya estás reforzando tu sistema inmune.


Hasta tal punto ha degenerado el asunto del refuerzo inmunitario y se le ha dado tantas alas en publicidad que ahora cualquier alimento puede "reforzar" tu sistema inmune.


Basta poner un buen nombre comercial que suene a científico y "avalarlo científicamente" (y a veces ni eso). Suerte que esto tiene un final.


Cuando la industria alimentaria esté saturada de "reforzadores del sistema inmunitario" y el consumidor se huela que eso no es posible, entonces tendrán que buscar una nueva forma de destacar un producto mediante nuevos engaños. Es cuestión de imaginación y saltarse la ciencia a la torera.


Sombra aquí y sombra allí...



Por TIPOS INFAMES* (SOITU.ES)


Cuando la hija del alfarero Butades de Sición, ayudándose de una vela, cercó con una línea el contorno de la figura de su amante, no podía intuir que la historia posterior recordaría este capítulo como un auténtico episodio fundacional. Fue Plinio el Viejo quien, años después, recreó este mítico suceso en su inmensa 'Historia Natural', situándolo como el punto preciso del que habría de partir todo el arte pictórico posterior. Y aunque los Infames desconfiamos de los chascarrillos de mesa camilla del bueno de Plinio, este poético suceso ligaba, de manera indisoluble, sombra y pintura desde su mismo inicio.


Esta historia serviría también a Victor I. Stoichita para arrancar su 'Breve historia de la sombra' (Siruela), libro que está en el origen de la exposición 'La sombra', recientemente inaugurada por nuestra amada y ecologista baronesa en el museo Thyssen-Bornemisza. Y es que la sombra —proyección leve de los cuerpos— ha venido ocupando una presencia constante en nuestra cultura visual desde la caverna de Platón hasta Peter Pan, pasando por el cine o la publicidad.



Bram Stroker's Chair IV, de Sam Taylor Wood.



Tras felicitar a Tita por la muestra y por su reciente abuelato, los Infames abandonamos las salas del museo para dirigimos a alguna taberna de los aledaños con el fin de participar de algún bebedizo. Allí, entre sombras chinescas y vino de batalla, recordamos la espigada figura de Peter Schlemihl, el fantástico (en todos los sentidos) personaje creado por Adelbert von Chamisso, recientemente recuperado por Nórdica en uno de sus maravillosos libros ilustrados.



Nacido Louis Charles Adelaïde Comte de Chamisso (1781-1838) en la Champagne, Adelbert tuvo que refugiarse con su familia a raíz de la revolución francesa, pasando posteriormente a engrosar las filas del ejercito prusiano en el que, a pesar de sus naturales inclinaciones hacia las plantas y los libros, logra hacer carrera.


Cercano al círculo de Madame de Staël (¡esa mujer!) y otros exiliados, conseguirá el reconocimiento unánime de sus afines gracias a 'La maravillosa historia de Peter Schlemihl', considerada por Thomas Mann como "una de las más encantadoras obras de juventud de la literatura alemana"... y no podríamos estar más en desacuerdo con el señor Mann. Esta narración fantástica acerca de un hombre que vende su sombra a un misterioso personaje, y de como ello determina su expulsión del mundo de los hombres, es todo menos una obra juvenil (al menos si usamos los parámetros editoriales actuales que tienden a confundir adolescencia y lobotomía).



Y aunque podamos reconocer en esta historia una variante apenas disimulada del mito del Doppelgänger (el doble) o del Fausto, no haríamos justicia a Chamisso si no valorásemos adecuadamente su originalidad al hacernos ver en qué manera lo visible puede contener lo invisible, y lo pensable, lo impensable.


Algo que daría pie a derivados como la 'Aventura de la noche de San Silvestre' de E.T.A. Hoffmann, en la que el protagonista persigue su imagen, huida desde el interior del espejo. Las ilustraciones del argentino Agustín Comottoque si lo es para niños, lo será de niños kafkianos y no de los adolescentes emo que forran sus carpetas con los fotogramas de 'Crepúsculo'. (Buenos Aires, 1968) , heredero natural de Alberto Breccia, logran hacer todavía más atractivo este cuento fantástico,




Pero si Schlemihl fue un hombre sin sombra, Chamisso lo fue sin patria: francés para los alemanes, alemán entre los franceses... no es de extrañar que, harto de no encontrar su lugar en el mundo, optara por enrolarse en 1815 en una expedición científica para circunnavegar el globo.


De esta experiencia dejó constancia en su maravilloso 'Viaje alrededor del mundo' (Laertes), en el que, a la manera de los viajeros ilustrados (esto es: un señor raro, con peluca y calzón corto que arroja por la borda sistemáticamente el rancho mientras intenta tomar notas en su camarote), va dando cuenta de sus experiencias a bordo del 'Rurik'.



A su regreso, tras tres años de viaje y dar nombre a una isla, entrará a formar parte de la Academia de las Ciencias a propuesta del naturalista Alexander Von Humboldt, ocupando el cargo de conservador del Jardín Botánico de Berlín. Allí, entre mammillarias y amarantos plumosos, pudo componer una serie de poesías líricas y lieder que musicaría Robert Schumann mientras pensaba en el destino que habría corrido Peter Schlemihl, tan similar en tantos aspectos al escritor.



No dejen de leer esta historia antes de que una figura gris, delgada como una hebra de hilo, intente separar su sombra del suelo y guardársela en el bolsillo. Algunos creerán ver en ella al mismísimo diablo, nosotros, más modestos, creemos que en realidad se trata del juguetón fantasma de Calvino, quien sentía devoción por esta historia. Es sólo una aviso...


* Alfonso Tordesillas, Gonzalo Queipo y Francisco Llorca forman el colectivo literario 'Tipos Infames'.


Hazte miope y a volar


Por ANA SERRANO* (SOITU.ES)


El mundo de la óptica es increíblemente fructífero en lo que a tendencias se refiere. Cada temporada surgen unas cuantas gafas de referencia que todas las marcas emulan y que todos los usuarios quieren llevar, y nosotros siempre intentamos hablarte de ellas. En estos días, y muy vinculadas al estilo Terry Richardson, se están empezando a hacer bastante famosas unas monturas también muy retro y bien poco discretas. Son las gafas de aviador, pero graduadas, con la mítica forma de pera de toda la vida aunque con cristales transparentes y con sus correspondientes dioptrías. El accesorio ochentero que tu rostro necesita, sufras miopía o no.



Dos célebres publicaciones online nos han dado la clave de esta tendencia: tanto en Refinery29 como en Fashion Indie se han percatado de que en la Stockholm Fashion Week las monturas más repetidas eran las de aviador. En fino metal y con doble puente, estas gafas nos trasladan de lleno a los años 70 y 80, cuando las míticas Aviator de Ray Ban alcanzaban sus mayores cotas de popularidad, si es que en algún momento las han perdido. La novedad de 2009 es que dejan de utilizarse sólo para protegerse del sol, y se empiezan a llevar graduadas.... o con cristales transparentes, que ya hemos cazado a más de un moderno con las monturas fake sin ninguna miopía y sí muchas ganas de llevar las gafas de moda.


Esta corriente viene directamente de la calle, al igual que aquellas gafotas 'à la Terry Richardson' y la han creado todos aquellos jóvenes fieles a las tiendas vintage que no paran de rescatar joyas que luego todo el mundo imita. En Berlín, por ejemplo, hemos encontrado a dos modernas en una misma fiesta hace un par de semanas con sus 'aviators', la primera con la versión más auténtica de doble puente, mientras que la segunda tiene los cristales como al aire.


En Ámsterdam, el chico de la derecha las lleva en negro, muy bien escogidas, no tanto como su pañuelo palestino. Más al norte, en Helsinki, este moderno un tanto freak también las lucía hace unos días en una estación de autobuses de su ciudad, aunque su imagen bien podía pertenecer al año 1979. Una más: el pasado diciembre, Copenhague, un chico las luce en negro y con un abrigador gorro de pelo. ¿No parece que el diseñador Charles Anastase también ha utilizado este accesorio óptico en su último desfile de otoño/invierno 2009-2010? Al menos se ha inspirado un poco en la forma…


En el divertidísimo blog Hipster Runoff se preguntan si estas gafotas son más tipo Terry Richardson o aviador, ya que la diferencia entre ambas es muy sutil. Sí, y es que la forma es prácticamente igual, pero en las Aviator la montura es de metal muy fino, mientras que las otras —también conocidas como ‘child predator glasses— suelen ser de pasta más gruesa.


La montura más auténtica y fácil de encontrar en cualquier óptica es ésta de Ray Ban, metálica y con un precio de 152 euros. Nada fuera de lo común, ya que todo lo relacionado con la optometría es carísimo. Por 13 dólares, y si las quieres llevar en plan fake, en Urban Outfitters tienes éstas transparentes y bastante resultonas. Rebuscando en eBay y boutiques de segunda mano, puedes hacerte con hallazgos como estas gafas 100% originales de Cartier en dorado, más auténticas imposible. Los que no quieran un look tan vintage pueden tirar por las versiones en pasta y con los cristales de menor tamaño, como éstas en negro y sin el doble puente, unisex y muy chic.


En España ya se empiezan a ver estas monturas de aviador en los ambientes más alternativos de Madrid o Barcelona —en la cola del Razz siempre caen unas cuantas—, pero lo sorprendente es que la figura más pública que las lleva es, nada más y nada menos, que Maxim Huerta. Vaya por dios, ahora resulta que el dicharachero colaborador de Ana Rosa es todo un pionero en esto del accesorio…



* Ana Serrano es nuestra colaboradora de moda y belleza.


¿Scrunchie sí o scrunchie no? That is the question



Por ANA SERRANO* (SOITU.ES)

Si hay un accesorio que nos remite más diáfanamente a los años 80 y 90, ése es el scrunchie. ¿Qué es esto? Sí, en España lo llamábamos ‘coletero’, y son esas gomas del pelo recubiertas de tela lisa o estampada que servían bien para hacer una coleta o bien para decorar alrededor. Además, en un complemento muy versátil ya que puede hacer las veces de pulsera si lo llevas en la muñeca. ¡Todo ventajas!


Los hay de todos los tamaños...


Últimamente, algunas webs de moda y estilo se han empeñado en hacernos ver que el scrunchie está volviendo con muchísima fuerza, y dudando del buen gusto de este accesorio capilar. En Glamour, por ejemplo, dudan incluso sobre si está de vuelta o no, al igual que en Bellasugar o en Refinery 29, donde ponen en cuestión el buen gusto del scrunchie. Aquí directamente lo acaban de descubrir como super novedad. Pero… ¿realmente es tan reciente el comeback del scrunchie?


Pues no mucho, porque la que firma este artículo empezó a ver estas gomas del pelo por las calles de Madrid y Barcelona en 2006, y algunos medios también lo vieron venir tiempo ha. Por ejemplo, a finales de 2007 en Style Bytes ya se hacían eco de su presencia, viviendo su total eclosión en 2008 cuando Sarah Jessica Parker lució un scrunchie a tamaño natural en la película de Sexo en Nueva York. En Popsugar también se percataron a mediados del pasado año de que volvía el scrunchie.


Por lo tanto, no es novedad, y de hecho el scrunchie ya ha pasado al mainstream por méritos propios. Sí, es un poco hortera, pero es un detalle simpático para adornar nuestras lindas cabecitas, casi siempre bastante aburridas porque si en España hay algo con lo que no nos animamos es con los complementos para el pelo. Ahora American Apparel también ha lanzado su propio scrunchie en colores flúor, aunque también es muy sencillo encontrar una de estas piezas en lugares como El Corte Inglés, donde tienen todo el catálogo de la firma Evita Peroni. En el momento en el que ya se ha instalado felizmente en las estanterías del centro comercial con más solera de España, podemos decir que el scrunchie ha dejado de ser alternativo y afirmar que es un complemento más.


A la hora de elegir el más original, está claro dónde vas a encontrar más variedad: en las tiendas de todo a 0.60. Sí, tendrás que hacer mucha criba entre la basura y los brillos, pero ahí darás con los modelos menos vistos. Tampoco pierdas de vista las mercerías de barrio de toda la vida para esta tarea. Además, siempre nos quedará la red para comprar ese scrunchie nunca visto; aquí tienes éste tan elegante con cuadros escoceses y un lacito, que sólo cuesta 8 dólares, aunque el mejor ofertón es éste de 3 dólares con notas musicales estampadas.


¿Cuánto le queda al scrunchie? En el caso de las niñas, muchísimos años, nunca pasará de moda. En el de las adultas… probablemente no los volverás a llevar después del verano salvo que seas gimnasta.



* Ana Serrano es nuestra colaboradora de moda y belleza.


Fernando Higueras, la creación y "perdonen las molestias"

Por JAVIER BONED PURKISS* (SOITU.ES)


Ha fallecido Fernando Higueras, a la edad de 77 años, tras un largo y brillantísimo recorrido por los caminos del arte y de la arquitectura. No es fácil vislumbrar, en estos momentos de confusión cultural, la importancia de su figura, y pasará mucho tiempo hasta que se pueda comprender y asimilar la fantástica lección que supone su obra. Y es que intentar en los tiempos que corren explicar la arquitectura como la síntesis y expresión que supone la esencia del arte resulta una difícil tarea, y desde luego, rondaría los senderos de lo políticamente incorrecto.



Se podría contextualizar la obra de este arquitecto madrileño con total precisión histórica, su adscripción a las vertientes más organicistas y expresionistas de la arquitectura, su compromiso con los materiales, con las texturas, su maestría en el manejo del hormigón armado, la potencia y plasticidad de sus edificios. Podríamos también nombrar los numerosos premios recibidos a lo largo de su carrera: Premio Nacional de Arquitectura en 1961, medalla de arquitectura en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1966, seleccionado para el premio Pritzker en 1983 y otros muchos galardones tanto en concursos como por su obra construida. Y podríamos hablar también de su amor a la música, su dominio del dibujo y de la pintura, su maestría como fotógrafo, su capacidad para todo lo que supusiera creatividad y buen hacer en el universo de las Bellas Artes….


Pero nada sería tan importante como subrayar su actitud ante la arquitectura entendida como compromiso existencial y profundo, la búsqueda de la complejidad de sus formas, la construcción y el oficio como base sustancial de una trayectoria alejada sabiamente de los universos mediáticos y esclavos de las modas pasajeras.


Fernando Higueras representa la brillantez heroica y sincera, la supervivencia de un universo creativo y artístico en sentido intensivo, en el paisaje hostil de una sociedad mercantilizada, caldo de cultivo de lo mediocre disfrazado de profesionalidad. Esto supone el riesgo vital de navegar ante el viento de lo abierto, estar por encima, incluso al margen, de las coyunturales definiciones de belleza. Esto implica anteponer la creación a cualquier otra consideración teórica que no emane directamente de las profundidades del ser. Esto conlleva el peligro de la calificación de maldito por parte de la ortodoxia superviviente y mediocre, y termina casi siempre con la excomunión definitiva, la expulsión del club por haber sido un niño malo.


Una losa de precioso hormigón sobrevuela las conciencias de la clase arquitectónica. Es la pesada losa de homenaje a un creador, a un intenso vividor del arte y de la arquitectura, donde se esculpen, en tres barrocas pinceladas, estas definitivas palabras: "Fernando Higueras. Arquitecto. Perdonen las molestias".


* Javier Boned Purkiss es arquitecto y uno de los miembros de la incipiente escuela de Málaga.

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